JULIÁN  BAUTISTA    
     Compositor de música clásica.
     Nacido en Madrid en 1901 y fallecido en Buenos Aires en 1961.
    
centenario@julianbautista.com.ar    

 

 

 

COMENTARIOS Y ANALISIS 

PUBLICADOS EN VIDA

Mariano Perla,  
Revista “El Hogar” de Buenos Aires,  
“Quién es quién en la música”,  
el 11 de Marzo de 1955.

No sé si se ha reparado alguna vez en la maravillosa función artística del “fondo musical” de las películas. Coopera de un modo casi decisivo a la fluidez del relato y a suscitar las emociones que éste se propone sin que el espectador común lo advierta o, a lo sumo, la juzgue separadamente.

La egregia humildad que ello implica demuestra, por lo pronto, que la partitura musical de un film es quizá la única de su complejo cuerpo técnico que cumple a la perfección la parte que se le asigna. No hará falta añadir que tal cosa es solamente cierta cuando la partitura es buena, es decir, cuando al sentido artístico del músico y a su inspiración se ha unido una paciente habilidad ante la “moviola”.

El nombre que encabeza estas líneas lo decía por sí mismo, pues Julián Bautista y su talento musical han hecho más por el cine de su patria de adopción, la Argentina, que lo que ya insinúan los premios y las alabanzas recibidos en esa tarea. Si no se conoce su obra, se pensará en un “especialista”. Pero nada menos cierto. Bautista combina el “metier” con la gracia de la originalidad. Llegó al cine por azar –en la medida que el azar sea una necesidad--, pero ha seguido siendo un músico, un creador de música.

Español. Estudioso en una generación que nace casi con el siglo y que llega a la vertiente de la juventud en el momento que la España válida se nombraba con Unamuno, Ortega, Machado, Falla...  Bautista estudia en el Conservatorio de Madrid. Empieza a componer muy joven, y a los 28 años da un hermoso ballet: “Juerga”. Viaja por Europa , y obtiene en los países bajos su consagración como uno de los músicos jóvenes más interesantes del continente. En la patria de Cesar Franck escribe una ópera, “Interior”, con el drama de igual nombre de Maurice Maeterlinck. De esa obra son contemporáneos los “Tres Preludios Japoneses”, para orquesta y “Suite all’antica”, para orquesta de cuerdas.

Anteriormente había compuesto dos cuartetos, música pianística y varias canciones. Había alcanzado su madurez artística en la década del treinta. Y de súbito, la guerra civil. Continuó trabajando, animado por la pasión del combate. El resto tiene la trágica vulgaridad de nuestro tiempo: destierro, busca, angustia. Y luego de años de peregrinación, la radicación –acaso mejor el florecimiento—en una patria elegida. Y honrada de la más hermosa manera: hace pocos meses la Sinfónica de la Ciudad de Buenos Aires estrenó, bajo su dirección, la “Fantasía española”, para clarinete concertante y orquesta. De paso, reveló el talento de su director, intérprete ejemplar y delicadamente fiel.

De la música de Bautista se puede decir que se nutre de vigorosas esencias españolas, pero existe en un mundo sin otras acotaciones que las del arte, rica en color, acorde con su tiempo, pero enemiga de cualquier simulación “modernista”; real y –hoy—extrañamente auténtica.

Volver             

 

 

 

 

|  Contáctenos  |  Agregar Julián Bautista a tus favoritos  |  Imprimir esta página  |  Diseño  | Webmaster   |
Copyright 2001 | Todos los derechos reservados por los herederos de julianbautista.com.ar